EL PLACER DE LA GRAN VELA
Pocas veces se presenta la ocasión de navegar en regata a bordo de un Perini con más de 30 nudos de viento, con cientos de metros cuadrados de trapo tensionando drizas y escotas de diámetros imposibles mientras los obenques trasladan la enorme presión de la arboladura sobre cada centímetro cuadrado del casco sin que una sola vibración desplace la copa de champagne que acabas de dejar sobre la mesa del puente alto. Esta es la oportunidad que Perini nos brindó: regatear en la edición 2009 de la Perini Cup a bordo del Perseus, a lo largo de la Costa Esmeralda, contra una flota de otros 18 Perini.








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