ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Carlos Serra Fotos Alfred Farré
1. Swan 100S Julie Marie2. Más información3. Ficha técnica
Un 30 metros en el que no falta nada, no sobra nada ni se puede pedir más en acomodación, bañera y sistemas. Ejemplar distribución, perfecta estética y navegación fuera de serie para un yate técnicamente sobresaliente y hecho al detalle por uno de los astilleros más prestigiosos.
Tuvimos la fortuna de coincidir con Julie Marie en las islas Canarias, pocos días antes de su salida en la Maxi Rolex Transatlantic Race, y asistir a una de las últimas sesiones de navegación previas a la regata. Pese a hallarse el yate ya cargado con la mayoría de vituallas que pensaba usar en la travesía, así como a tener llenos sus tanques de combustible y agua, los ocho nudos de brisa que soplaban al sur de Gran Canaria bastaron a este pura sangre para demostrar su identidad. Con un calado de cuatro metros y un mástil de casi 45 metros que arbola una mayor enrollable en botavara y un génova de 105 por ciento, el conjunto diseñado por Frers sobresale en las condiciones citadas: consigue un ángulo de escora suficiente para apoyar el pantoque, se crea viento aparente y se abre camino en la mar con la facilidad de un dinghy, algo sorprendente para las más de 80 toneladas que desplaza cargado. Su timón goza de una sensibilidad extraordinaria y ofrece además de precisión, tacto y respuesta.
La maniobra resulta fácil gracias a una bien estructurada bañera que recoge los winches y la cabullería frente a los puestos de gobierno. Sus bancos de timonel, en voladizo, se enfrentan a sendas ruedas de excelente diámetro y cuentan con amplias consolas de control muy bien distribuidas. La citada zona de maniobra reúne cuatro winches hidráulicos, mientras la mayor usa un cautivo. La bañera propiamente dicha está formada por dos bancos en C bien respaldados, y con barandillas telescópicas que ayudan y sostienen cuando el yate escora. Toda la cubierta está prácticamente en un único nivel, y existe un paso cómodo a la altura de los winches para salir a los corredores sin tener que desplazarse hasta la popa. El conjunto pues reúne todas las características de un velero rápido y limpio sin ceder ningún elemento de confort.
CUBIERTA AMPLIA Y DE FÁCIL CIRCULACIÓN
Nautor y German Frers han probado desde el lanzamiento del Swan 100 distintas configuraciones de cubierta que van desde el clásico flush deck, dividido en dos bañeras, hasta varios diseños de casetas elevadas. Julie Marie es la última versión calificada como Semi-Raised Saloon y, de entre todos los Swan 100 vistos hasta ahora, nos parece la más lograda.Vamos a intentar explicar por qué. El salón situado en la caseta tiene vistas a la vez que goza de suficientes superficie. La sala de máquinas situada bajo él adquiere también suficiente altura para que un operario trabaje en ella de rodillas o inclinado. La bañera agradece de la protección de la caseta y las brazolas que la continúan, con una capacidad que se acerca a las 14 personas. En cuanto a estética, la curvada concha que traza la caseta y sus cristales envolventes encajan de forma ideal con la cubierta, casi desprovista de arrufo y brusca, creada por Frers. Elemento personalísimo de Julie Marie es el bimini en composite creado especialmente para la unidad, casi invisible pese a la evidente protección que proporciona. En vez de intentar esconder la estructura, el diseño de la misma juega con el acabado de gel coat blanco y usa unas curvas parecidas a las de la propia caseta, lo que le proporciona dicha invisibilidad. Destacan asimismo en cubierta otros elementos ya vistos en otros modelos de Nautor, como la regala elevada que acoge numerosos herrajes y gateras, las bitas replegables y los enrolladores medio enterrados. El amplio espejo de popa se abre para descubrir un garaje capaz para un bote proporcionado al tamaño del barco, ya visto también en unidades anteriores.
DECORACIÓN POCO HABITUAL EN SWAN
Se eligió para esta versión del 100 pies de Nautor la división que coloca los camarotes principales a popa del salón. Esta disposición tiene como ventaja adicional la aparición de un cuarto camarote en proa del salón y cuya función doble, pues puede ser usado por el capitán o por una pareja adicional de invitados, añade versatilidad al yate. No menos interesante es el trabajo decorativo que, por encargo del armador de Julie Marie, realizó la diseñadora Cristiana Serre en coordinación con el departamento de interiores de Nautor. Huyendo de la severidad de la teca habitual del astillero, Serre eligió una madera de cerezo de beta muy visible y logró convencer a Nautor para prescindir de los numerosos marcos laminados que su estilo prodiga. La presencia de piezas rectas en lindares y dinteles, combinada con radios suficientes para mantener el aspecto marino, da al conjunto una atmósfera mucho más desenfadada. El combinado de la madera rosada con los suelos oscuros y las tapicerías de color crudo, ricos en texturas, redunda en esa actitud relajada y transmite un estilo de vida amistoso, mediterráneo y actual.
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UNA MARCA QUE VALE A MISMA ESLORA COMO 4 MOTORAS SOLO FALTABA QUE NO FUERA PERFECTO, AÚN ASÍ VALE DEMASIADO CON LO QUE OFRECEN.