ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos Carlos Serra
1. Software Catia2. Más información
El software de la industria aeronáutica está siendo aplicado al diseño de yates por un número creciente de astilleros y diseñadores.
El diseño de yates está viviendo una revolución sin que muchos de los implicados en este mundo, o sea los usuarios, se enteren. Se llama Catia y procede del mundo de la construcción aeronáutica, pues es un software de diseño desarrollado para la fabricación de aviones que más tarde se adaptó a la industria del automóvil, los juguetes y los objetos cotidianos.Tanto los armadores como los que, por su profesión, manejan o trabajan en barcos tienen poca percepción de lo que se juegan en la oficina técnica, ya sea del arquitecto naval o del propio astillero, cuando un yate one off se halla en construcción. Para ellos, lo importante es el plano general y los trabajos que se producen en el taller. Y en cambio el proceso intermedio de diseño y cálculo, y sobre todo el diseño constructivo de piezas y detalles que para una unidad de 30 metros puede acumular varios miles de horas de trabajo, es vital para que el producto final se acople a las necesidades previstas y funcione sin errores. Los astilleros han dicho siempre que una hora de ingeniería puede ahorrar diez horas de taller. Eso es especialmente acertado en yates construidos a la unidad, donde el artesano trabaja sobre unos planos que, si no son exactos, producen luego errores de encaje y exigen deshacer piezas ya construidas, modificarlas y volverlas a presentar y encajar.
EL DISEÑO POR ORDENADOR
Para armadores y profesionales de la náutica, el diseño es algo que antes se hacía sobre el papel y que la informática ha llenado de posibilidades. Pero ¿cuáles son esas posibilidades? Eso la mayoría de mortales lo ignoramos. Las diversas “herramientas” o programas de diseño usados por los departamentos técnicos de astilleros y los arquitectos navales son, por supuesto, mucho más prácticos que el tradicional uso de lápiz o rotring; en el diseño de barcos acaso tengan una eficacia incluso mayor que en la construcción de viviendas o en el diseño de maquinaria. Pero se trata de eso, herramientas: un programa de diseño de cascos y perfiles sumergidos que permite calcular pesos o superficies a medida que se van variando las secciones; un CAD que sirve para aclarar el montaje de mamparos y prevé la presencia de motores, cables o sistemas; un software de desarrollo de superficies destinado a crear las chapas o piezas que intervienen en la construcción del casco y la cubierta..., programas independientes entre los cuales la comunicación no es fácil si no es a través del papel, y cuyas posibilidades de llegar al detalle dependen siempre de lo que el diseñador haya incluido en su trabajo.
Por lo menos, con las herramientas usadas hasta el momento. Hasta ahora, como decimos, era difícil unir en un único proceso los diversos estadios del trabajo, porque no había comunicación entre un sistema informático de dibujo y el siguiente. El sistema más integrado existente hasta el momento era el Rhino, un software usado por estudios de arquitectura como Judel Vrölijk o Farr Yacht Design, entre muchos otros, y que unía desde el trazado de líneas de agua al diseño de elementos constructivos permitiendo así circular del inicio hasta el final sin cambiar de herramienta. No llegaba, sin embargo, a permitir modificaciones a medio camino, ni a producir planos de trabajo o construcción para elementos mecánicos, ni mucho menos a detallar secciones, radios o grosores de materiales una vez elaborados.
EL CATIA DE DASSAULT SYSTÈMES
Eso lo hace desde hace unos años el sistema PLM Catia, de la firma francesa Dassault Systèmes, que está en el origen de la actual industria Airbus; lo ha venido haciendo en la industria de la automoción y de aviación, y ahora empieza a hacerlo en el mundo de la construcción naval. La primera versión de Catia fue introducida en el mercado en 1982 y se dedicaba a la modelación en tres dimensiones, el modelo de superficies y el control numérico de producción de piezas. La segunda versión, presentada en 1984, ya era capaz de convertir en dos dimensiones lo creado en tres y se convirtió en el software más aplicado por la construcción aeronáutica.
La versión 5 usada actualmente existe desde 1998 aunque ha sufrido numerosas mejoras y ha recibido un abanico de añadidos y programas de soporte, incluidos el cálculo por elementos finitos o los programas de automatización de producción o gestión de fábrica. Destaca en el proceso evolutivo de Catia la colaboración entre Dassault Systèmes e IBM. Su objetivo era mantener un único vehículo informático en el largo camino que el diseño de productos sofisticados como los aviones o los coches significa: formas exteriores, aerodinámica, función, mecánica, estabilidad, resistencia de materiales, ergonomía para pasajeros, variedad de opciones según el modelo... El diseño tridimensional permite, por supuesto, establecer muchas de esas cosas, pero no llegaba antes de Catia a incluir los cálculos de volumen y superficie para cada pieza, lo que obligaba a partir de un momento a dibujar a mano –o mediante programas CAD, que muchos ingenieros informáticos equiparan con desprecio al diseño manual, tal es su primitivez- los elementos constructivos. Para explicarlo con más claridad: Catia incluye en el fichero del diseño desde la forma del casco o la superestructura a la cola de pato que el carpintero deberá construir para que el mamparo y el marco de la puerta que hay debajo del flybridge se unan para siempre. Y lo que es más importante: cuando el diseñador decide disminuir la altura del flybridge en aquel lugar, por motivos estéticos o para ganar estabilidad, el programa tiene en cuenta todos los elementos situados bajo él y los modifica para que quepan en las nuevas dimensiones.Y si no caben, avisa.
USUARIOS EN EL MUNDO NÁUTICO
El grupo Bénéteau, mayor productor mundial de veleros de tamaño medio en fibra de vidrio, fue la primera empresa de alto vuelo que adoptó Catia. No extrañó eso siendo Bénéteau francés, como el grupo creador del software. Pero algo más que chauvinismo debía haber en la decisión cuando inmediatamente otros astilleros y empresas del sector adoptaron el sistema. Uno de ellos fue Seaway, la empresa aupada por los diseñadores eslovenos J J responsables, entre otros, de los diseños de Bavaria. Seaway es proveedora de moldes para muchos astilleros de fibra de vidrio y lidia por tanto continuamente con problemas de encaje entre elementos, cambio de diseño a medio proceso, traslado de diseños de dos dimensiones a tres, o creación de volúmenes por máquina de control numérico. La adopción de Catia en esos trabajos sin duda debía ser un paso muy pensado, pues el programa no es fácil de aprender e implementar, pero dice mucho sobre sus ventajas. Seaway misma afirma haber ahorrado varios meses en la construcción del primer Shipman 63, en el año 2004, gracias al uso del programa en la fabricación de piezas de carbono que lo integraban. Heesen Yachts, Hallberg Rassy y otros fueron los siguientes clientes de Dassault Systèmes, con lo que también diversos diseñadores de yates se plantearon cambiarse al sistema. El último en anunciar esa migración es Oyster, en combinación con el arquitecto naval británico Rob Humphreys. También lo usa el gabinete de diseño barcelonés BYD. “Antes de Catia trabajábamos ya con programas de tres dimensiones”, explica Tià Simó de BYD, “pero nos encontrábamos con muchas limita- intervenir en un diseño posterior de tamaño distinto o de forma y ciones. Al empezar a usar Catia nos encontramos con un mundo nuevo de posibilidades".
POTENCIA LA CREATIVIDAD
El progreso que Catia puede representar en el diseño de yates y su construcción es, de nuevo, algo difícil de valorar por los usuarios. Sí lo ven los diseñadores que han empezado ya a usar esa herramienta, gracias a la cual disponen de mucha más libertad tanto para crear formas y volúmenes especiales como para asegurarse de que todo lo precisado en el yate cabe dentro de ellas. Libertad es igual a creatividad, formas nuevas o sofisticadas y soluciones ingeniosas: lo que se está viendo en la actual evolución de la industria del yate. Otra ventaja fundamental es la facultad de modificación que prevé Catia: aun cuando el yate está definido en sectores como acomodación, tuberías, tanques y sistemas, es posible cambiar características y que dichos cambios sean trasladados por el programa a cada uno
de los sectores citados. También los astilleros son entusiastas del método de trabajo que permite la solución de Dassault. Para algunos, como los fabricantes de barcos de serie Bénéteau o los proveedores de moldes Seaway, el trabajo en tres dimensiones permitido por Catia y la facilidad con que el sistema va desde la forma general al detalle más pequeño significa un ahorro de tiempo de taller enorme: por fin las piezas no necesitan ser construidas en prototipo para comprobar su encaje,
afinarlas y producirlas finalmente en serie. Lo que sale del archivo numérico y es moldeado por la máquina se ajusta en cotas y tolerancias perfectas al resto de piezas. En el modo de operar de los astilleros de yates a la unidad, como el holandés Heesen, la revolución es de dimensión todavía mayor. Catia permite mantener constantes numerosos elementos como volúmenes de tanque o tamaño y estructura de cuadernas que han sido ya especificados en unidades previas, pero que pueden intervenir en un diseño posterior de tamaño distinto o de forma y
filosofía nueva. Eso ahorra cientos de horas de trabajo de diseño cuando se crea un
barco inspirado o basado en un modelo anterior, para el que ya se tienen los citados elementos diseñados y calculados. También permite transitar desde la forma general del yate a la pieza constructiva, por lo que el taller trabaja con planos de detalle que están contenidos en el plano general en tres dimensiones que ve y corrige el diseñador, y que es mostrado al cliente y al director de proyecto. Eso racionaliza el trabajo de producción y permite que un astillero tenga subcontratadas piezas a diversas empresas sin necesitar visitarlas mientras realiza el trabajo para comprobar la precisión del mismo: mientras las piezas, sean portones hidráulicos o cornisas de techo en madera laqueada, se ajusten a los planos previstos por Catia, encajarán perfectamente en el conjunto creado por el programa.
REVOLUCIÓN
Vale la pena citar de nuevo explicaciones de Tià Simó, del gabinete barcelonés BYD, para ilustrar la aportación del programa de Dassault Systèmes: “Al compartir los renderings en tres dimensiones con los planos de detalle, el sistema permite tomar decisiones instantáneas y mejorar el producto en cualquier estadio en el que se encuentre.” Catia hace fácil volver atrás y modificar algún valor o forma básicos cuando pese a que los desarrollos técnicos o de detalle estén ya avanzados: “La flexibilidad de Catia nos deja modificar diseños rápidamente y automatiza todas las tareas asociadas a cada versión.” Al igual que otros diseñadores, los integrantes del grupo BYD se sorprendieron de la facilidad de uso del programa y de las mejoras en ritmo de trabajo que se lograron de forma casi inmediata. En dos años de uso de Catia V5, la productividad del estudio se ha casi triplicado. Dice Raúl Gonzalo, arquitecto naval y fundador del gabinete: “Nos permite ofrecer un trabajo de más calidad a nuestros clientes ya que ahorramos tiempo y dinero”.
Para dejar un comentario regístrate o accede si ya eres usuario.
Publicaciones online de MC Ediciones, S.A.MC Ediciones
© 2008 MC Ediciones, S.A. | Powered by Newcomlab