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ASTONDOA 76 GLX: EL LUJO DEL ESPACIO

Grandes Esloras nº 040

ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos  Miquel Mallafré  Fotos  Miquel Mallafré 

1. Astondoa 76 GLX 2. Más información3. Ficha técnica

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El Astondoa 76 ha cosechado éxitos desde su presentación en el pasado Salón Náutico de Génova. Un acertado aprovechamiento de los espacios y el diseño de interiores del italiano Cristiano Gatto hacen de este yate uno de los más amplios y atractivos de su tipo.

La amplitud puede ser la característica principal del Astondoa 76 GLX. No por sus casi 24 metros de eslora, sino por el muy acertado aprovechamiento de todos los espacios, jugando con la distribución, la perspectiva interior y la disposición del mobiliario. La combinación de todos estos factores implica un salto cualitativo muy notable, hasta el punto que no es exagerado decir que se trata de uno de los yates de más éxito de este astillero de Santa Pola. Ninguna de las facetas ha sido dejada al azar. La personalidad del barco comienza con la observación de su perfil, su poderoso casco dotado con grandes ventanas o su hard-top practicable sobre el flybridge. Sin alardes significativos, todo está en su sitio y cumple su función, empezando por las grandes ventanas laterales para la cabina del armador, en forma rectangular, pero con los lados curvados, una forma que se reproduce más a proa pero en posición vertical, para iluminar el cuarto de aseo y el vestidor de esta cabina. Ojos de buey convencionales para el resto de las cabinas, excepto para la VIP de proa, con una ventana trapezoidal de mayor tamaño. La superestructura se ha resuelto lateralmente con dos grandes ventanas por banda, integrando allí donde ha convenido una puerta de pantógrafo electro hidráulica por banda, de la marca Opacmare; la ventana posterior, más baja, se acompaña con un descenso en la brazola exterior, para no interrumpir las vistas desde el interior. El parabrisas principal se prolonga de forma ficticia casi hasta el parabrisas del fly, lo que aligera la estampa del yate visto desde proa. Además, la superestructura va ganando en voladizo sobre los pasillos laterales hasta proteger toda la bañera, lo que redunda en la amplitud del flybridge.

TRES SALONES EXTERIORES
La colección de buenos recursos utilizados en este modelo es extensa. Nos limitaremos a los principales. Lo primero la plataforma de baño, extensible; así se gana espacio a la hora del baño y se reduce a la hora de amarrar en puerto. Escaleras dispuestas simétricamente conducen hasta la bañera, enmarcando un gran sofá que ocupa el resto de la popa; se trata de un sofá en forma de C que rodea una gran mesa de teca de altura regulable, convertible en solárium o, si se prefiere otra denominación, en generosa chaise longe. En la parte posterior de la superestructura, en la banda de estribor, se ha previsto un tercer puesto de gobierno con los comandos necesarios para realizar una correcta maniobra de amarre por popa. Los pasillos laterales forrados de teca conducen hasta una segunda zona de estar que ocupa la cubierta de proa. Una elevación acoge el solárium de tipo convencional, pero entre éste y el parabrisas hay una zona de estar con otro sofá en forma de C que rodea una mesa, esta vez fija. Un toldo eléctrico permite proteger del sol la zona de asientos, incluso cuando el barco está en navegación, pues se han practicado perforaciones en la lona para que no oponga resistencia a las corrientes de aire; la versatilidad del conjunto es máxima, pero también hay que fijarse en la disposición del paso, disimulado lateralmente por la prolongación de la superestructura, de modo que las líneas básicas del yate no se ven alteradas por esta solución tan eficaz como funcional.

El acceso al flybridge se efectúa directamente desde la bañera a través de una sola escalera de suave pendiente. Una vez arriba el espacio disponible es sensacional y las soluciones de nuevo inteligentes. La zona de popa se destina al bote auxiliar, la grúa Opacmare de 550 kilos y las dos balsas salvavidas; la ausencia de barreras laterales en esta zona afila las líneas generales del yate y facilita la botadura del ténder. El resto del espacio se puede gestionar a gusto del armador, pero lo habitual es disponer a continuación un solárium o una bañera de hidromasaje, o una combinación de ambos. Más a proa hay una gran zona de estar a estribor, con el tercer sofá y su mesa, frente a la que se ha previsto una zona de servicio a la que podríamos denominar walkaround, pues el mueble está exento orientado a estribor, y se puede rodear por completo. Unos armarios dispuestos detrás del asiento del puesto de gobierno aumentan su capacidad de servicio. El puesto de gobierno está completamente equipado, cuenta con un asiento para tres ocupantes y un gran solárium a estribor. Todo ello está situado bajo una visera que constituye un hard-top practicable, con la sección central resuelta con una cortina que desliza adelante y atrás mediante un dispositivo eléctrico. Esto tiene la doble ventaja de aligerar esta estructura y poder elegir las zonas hasta las que se desea que llegue el sol. Realmente, es difícil encontrar un flybridge mejor aprovechado en esta eslora.

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1 comentarios a "ASTONDOA 76 GLX: EL LUJO DEL ESPACIO":

  • daniel (Anónimo)  dice (03 / 09 / 2009):

    me parece un barco excepcional

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