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ASTONDOA 76 GLX: EL LUJO DEL ESPACIO

Grandes Esloras nº 040

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1. Astondoa 76 GLX 2. Más información3. Ficha técnica

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El Astondoa 76 ha cosechado éxitos desde su presentación en el pasado Salón Náutico de Génova. Un acertado aprovechamiento de los espacios y el diseño de interiores del italiano Cristiano Gatto hacen de este yate uno de los más amplios y atractivos de su tipo.

La amplitud puede ser la característica principal del Astondoa 76 GLX. No por sus casi 24 metros de eslora, sino por el muy acertado aprovechamiento de todos los espacios, jugando con la distribución, la perspectiva interior y la disposición del mobiliario. La combinación de todos estos factores implica un salto cualitativo muy notable, hasta el punto que no es exagerado decir que se trata de uno de los yates de más éxito de este astillero de Santa Pola. Ninguna de las facetas ha sido dejada al azar. La personalidad del barco comienza con la observación de su perfil, su poderoso casco dotado con grandes ventanas o su hard-top practicable sobre el flybridge. Sin alardes significativos, todo está en su sitio y cumple su función, empezando por las grandes ventanas laterales para la cabina del armador, en forma rectangular, pero con los lados curvados, una forma que se reproduce más a proa pero en posición vertical, para iluminar el cuarto de aseo y el vestidor de esta cabina. Ojos de buey convencionales para el resto de las cabinas, excepto para la VIP de proa, con una ventana trapezoidal de mayor tamaño. La superestructura se ha resuelto lateralmente con dos grandes ventanas por banda, integrando allí donde ha convenido una puerta de pantógrafo electro hidráulica por banda, de la marca Opacmare; la ventana posterior, más baja, se acompaña con un descenso en la brazola exterior, para no interrumpir las vistas desde el interior. El parabrisas principal se prolonga de forma ficticia casi hasta el parabrisas del fly, lo que aligera la estampa del yate visto desde proa. Además, la superestructura va ganando en voladizo sobre los pasillos laterales hasta proteger toda la bañera, lo que redunda en la amplitud del flybridge.

TRES SALONES EXTERIORES
La colección de buenos recursos utilizados en este modelo es extensa. Nos limitaremos a los principales. Lo primero la plataforma de baño, extensible; así se gana espacio a la hora del baño y se reduce a la hora de amarrar en puerto. Escaleras dispuestas simétricamente conducen hasta la bañera, enmarcando un gran sofá que ocupa el resto de la popa; se trata de un sofá en forma de C que rodea una gran mesa de teca de altura regulable, convertible en solárium o, si se prefiere otra denominación, en generosa chaise longe. En la parte posterior de la superestructura, en la banda de estribor, se ha previsto un tercer puesto de gobierno con los comandos necesarios para realizar una correcta maniobra de amarre por popa. Los pasillos laterales forrados de teca conducen hasta una segunda zona de estar que ocupa la cubierta de proa. Una elevación acoge el solárium de tipo convencional, pero entre éste y el parabrisas hay una zona de estar con otro sofá en forma de C que rodea una mesa, esta vez fija. Un toldo eléctrico permite proteger del sol la zona de asientos, incluso cuando el barco está en navegación, pues se han practicado perforaciones en la lona para que no oponga resistencia a las corrientes de aire; la versatilidad del conjunto es máxima, pero también hay que fijarse en la disposición del paso, disimulado lateralmente por la prolongación de la superestructura, de modo que las líneas básicas del yate no se ven alteradas por esta solución tan eficaz como funcional.

El acceso al flybridge se efectúa directamente desde la bañera a través de una sola escalera de suave pendiente. Una vez arriba el espacio disponible es sensacional y las soluciones de nuevo inteligentes. La zona de popa se destina al bote auxiliar, la grúa Opacmare de 550 kilos y las dos balsas salvavidas; la ausencia de barreras laterales en esta zona afila las líneas generales del yate y facilita la botadura del ténder. El resto del espacio se puede gestionar a gusto del armador, pero lo habitual es disponer a continuación un solárium o una bañera de hidromasaje, o una combinación de ambos. Más a proa hay una gran zona de estar a estribor, con el tercer sofá y su mesa, frente a la que se ha previsto una zona de servicio a la que podríamos denominar walkaround, pues el mueble está exento orientado a estribor, y se puede rodear por completo. Unos armarios dispuestos detrás del asiento del puesto de gobierno aumentan su capacidad de servicio. El puesto de gobierno está completamente equipado, cuenta con un asiento para tres ocupantes y un gran solárium a estribor. Todo ello está situado bajo una visera que constituye un hard-top practicable, con la sección central resuelta con una cortina que desliza adelante y atrás mediante un dispositivo eléctrico. Esto tiene la doble ventaja de aligerar esta estructura y poder elegir las zonas hasta las que se desea que llegue el sol. Realmente, es difícil encontrar un flybridge mejor aprovechado en esta eslora.

ESPACIO Y LUZ
Si el Astondoa 76 posee un gran aprovechamiento de los espacios exteriores, el de los interiores no lo es menos. Basta acceder al salón para comprobarlo. Los grandes sofás de la zona de estar están apartados a las bandas, de modo que el centro queda libre para poner las mesitas como convenga y también para pasar hasta el comedor, también dispuesto a toda manga. Desde la entrada la sensación de estar en un gran espacio es inmediata e indiscutible. Salón y comedor están separados por un peldaño de altura y por un mueble que acoge el televisor de pantalla plana orientado hacia el salón. No se descarta que este televisor sea de altura regulable, pero en las dos unidades que hemos visitado hasta ahora era fijo.
La decoración es clara y exquisita, con los sofás tapizados en piel blanca y el piso de wengé, con los grades listones situados en perpendicular al eje de crujía, lo que acentúa la sensación de amplitud, además, el piso cambia de color en la zona del peldaño y el último listón de wengé es más grueso, para recalcar el cambio de altura en el piso. El mamparo de proa del comedor, realizado en madera de nogal incorpora un armario disimulado detrás de una puerta pintada por la artista local Elisa Nogarín, donde se estiba la vajilla, la cristalería y la cubertería; dos muebles verticales lacados en blanco, situados en la zona de cambio de ambiente entre salón y comedor, aportan más espacio de estiba. La mesa del comedor es de cristal sobre un pie cuadrado de madera también lacado en blanco, con las sillas a elegir: policarbonato en una unidad y piel en otra. La gran superficie de las ventanas laterales permite una intensa iluminación natural, tamizada por persianas venecianas muy finas, en color plata o en blanco, a juego con el techo, las tapicerías y algunos mamparos, de modo que la claridad del ambiente es máxima. Una puerta por babor conduce a la cocina y otra por estribor al puesto de gobierno y a la escalera que desciende a la zona de noche. La cocina también tiene los muebles lacados en blanco, con el sobre de acero y espacio para un horno convencional, una placa vitrocerámica de cuatro quemadores, microondas, frigorífico de doble cuerpo, mucho espacio de estiba y salida directa al pasillo lateral, para lograr una buena separación entre las circulaciones del servicio y de los invitados.
Puesto de gobierno El puesto de gobierno ocupa toda la proa, con una zona de desayunos y dos asientos individuales graduables frente a un pupitre totalmente equipado a gusto del armador, pero que en su versión estándar cuenta con electrónica de la marca Raymarine, concretamente una corredera ST 60, el piloto automático ST 2.000, sistema de navegación E120 con repetidor E80 en el fly, como también están repetidos en el puente superior el piloto y la corredera. Desde esta zona se tiene salida directa al pasillo de estribor y acceso a un aseo de cortesía; este aseo se puede suprimir, en cuyo caso el espacio liberado se aprovecha para hacer más grande la cocina.

PERSPECTIVA INSÓLITA
La escalera desciende a la cubierta inferior prácticamente por el mismo centro del yate, lo cual mejora ostensiblemente su distribución. La primera puerta de popa permite acceder directamente a la cabina del armador y, desde aquí, se tiene una perspectiva insólita: se ve la cabina completa, resuelta a toda manga. El secreto está en que el aseo y el vestidor no están a popa, detrás de la cabina, sino delante, formando un pasillo a ambos lados de la entrada, pero de tal modo que los mamparos de abren hacia los lados de forma que casi no se ven desde la entrada, por bien que son enormes. Efectivamente, el vestidor de estribor permite que más de una persona permanezca en el interior mientras que el cuarto de aseo está equipado con inodoro, bidet, lavabo y ducha separada con una puerta en toda regla, de tal modo que una persona puede estar utilizando la ducha mientras otra utiliza cualquier otro equipo del aseo. La decoración de esta cabina tiene el mismo estilo que el salón por lo que hace a las líneas, si bien los colores están en cierto modo invertidos, pues el sofá de estribor está tapizado en piel oscura a juego con el tocador de babor, realizado en wengé. A los pies de la cama se puede instalar un mueble que alberga en su interior un televisor escamoteable, pero el televisor también se puede colocar en uno de los mamparos.
Dos de las cabinas de invitados cuentan con dos camas individuales, pero las de babor son ligeramente más grandes pues esta cabina está situada algo más a popa, donde la manga es mayor. La cabina VIP de proa instala una gran cama doble y todas ellas cuentan con su propio cuarto de aseo privado, dotado de ducha separada, así como armario ropero y equipo audiovisual. El funcionamiento de los equipos eléctricos de a bordo está garantizado por dos generadores Kohler de 20 y nueve kilovatios, respectivamente. La tripulación cuenta con su zona separada a popa de la sala de máquinas, con acceso desde la plataforma de baño; cuenta con dos cabinas, una de ellas doble y la otra sencilla, con un cuarto de aseo. El Astondoa 76 GLX se propulsa con dos motores MAN de 1.550 caballos, lo cual le permite desarrollar una velocidad máxima de 33 nudos; nosotros constatamos 33,1 a 2.400 vueltas. La velocidad de crucero es de 28 nudos a 2.100 vueltas. La autonomía mínima se sitúa en torno a las 320 millas, que pueden ser unas 400 navegando a 2.000 vueltas y aún bastantes más a velocidad económica, ámbito de navegación adecuado a un yate de esta eslora y prestaciones.

Agradecimientos a Astondoa y Andrea Muscatello

CARACTERÍSTICAS
Eslora total23,50 m
Eslora de casco23,00 m
Manga máxima6,00 m
Calado1,55 m
Desplazamiento en rosca47 t
Capacidad de combustible5.800 l
Capacidad de agua1.550 l
Capacidad de aguas negras375 l
Motores2 x MAN V12-1550 CRM
Potencia1.550 Hp
Cubicaje21.930 cc
Velocidad máxima33 nudos
DiseñoAstondoa- Cristiano Gatto
ConstructorAstondoa

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