Nordia 70
Escrito por Texto: Carlos Serra Fotos: Dick Holthuis. Edición Nº44
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| Nordia 70 |
| Potencia al timón |
| Salón sobre la sala de máquinas |
| Más acomodación dentro del casco |
| Soberbia realización |
| Características y Equipamiento |
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MARMALADE OF MANCHESTER ; ELOGIO DE LA PRUDENCIA
Entre el crucero pesado y el rácer espartano hay una amplia variedad de territorios que elegir en materiales, equipos y rigor constructivo. Todo depende de cuánto esté dispuesto a tolerar y arriesgar el propietario. El camino elegido por el Nordia 70 Performance Marmalade of Manchester prima la seguridad y la facilidad de conservación.
Quien quiera que esté al tanto de lo que ocurre en el diseño de yates actuales y sus métodos de construcción sabrá que hay un conflicto entre velocidad y solidez, normalmente resuelto con materiales sofisticados como el carbono y con el recurso a la simplificación de los sistemas.
No es este el camino elegido por Nordia y su astillero Van Dam para la gama perfomance que inaugura el 70 pies Marmalade of Manchester. El astillero holandés ha basado su reconocimiento en la fiabilidad a toda prueba de los cruceros salidos de sus gradas, y si algo sabe es construir con garantías y prever desde el principio el número de accesorios y los sistemas que el barco necesitará, reservando el espacio y el peso que representan. El acercamiento a la velocidad, por ello debía contener unas dosis de realismo y prudencia muy distintas de las que se ven en yates de última moda.
El material de construcción, por supuesto, debía ser el aluminio y se debían usar grosores de chapa sustanciales, que diesen rigidez, eliminasen vibraciones y no presentasen muecas o dobleces con el tiempo y el calor. Combinado con eso y con un aislamiento completo, el interior podía usar trucos de aligeramiento que la industria conoce: se plantearon mamparos finos, que pese a estar insonorizados con espuma ahorran una gran cantidad de peso, y se usó en muchos muebles alma de nido de abeja. Con esas piezas se ahorró, según el astillero, un 15 por ciento en el peso total de la carpintería.
En cubierta se aligeró también el revestimiento, que eliminó una capa de contrachapado a favor de la masilla como soporte para los listones de teca, y se usaron piezas de acastillaje modernas y por tanto ligeras. Entre eso y el mástil de carbono, capaz por sí solo de eliminar una buena cantidad de kilos tanto en su altura como en los bajos en forma de lastre, la receta de Nordia era suficientemente sabrosa como para dar nudos extra. Algo que, en nuestra salida al mar ante el puerto de Barcelona, pudimos comprobar con creces.
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